El pensamiento a través de imágenes es más rápido y fijo que el realizado a través de símbolos, por el contrario es menos afinado y preciso.

Esto se ve con claridad con un ejemplo: si pensamos en los relojes digitales y en los que tienen manecillas*, el basado en una imagen (manecillas) es más rápido para reconocer la hora, con un vistazo sabemos qué hora es, cuando miramos los números de un reloj digital necesitamos un tiempo mayor de atención y un esfuerzo mental también mayor. Por el contrario la información que nos da la imagen mental es menos exacta, será frecuente que respondamos a quien nos pregunte la hora con frases del tipo “…y diez pasadas”, mientras que el digital nos dará una información milimétrica “.. y doce”. Esto nos muestra que la forma de recepción y procesado de la información es muy diferente en los perros y en nosotros, los perros, como consecuencia de su forma de pensar a través de imágenes mentales, son más rápidos en la recepción de la información y, en consecuencia, en su respuesta ante dicha información.

Esta velocidad es un problema para nosotros, que necesitamos mucho más tiempo para poner en movimiento nuestra pesada maquinaria mental, y nos lleva a que en muchas ocasiones los perros vayan por delante nuestro durante los adiestramientos y estén respondiendo a situaciones que nosotros nos estamos empezando a plantear. Si no tomamos en cuenta esta diferencia de velocidades nos encontraremos con situaciones muy frustrantes y adiestramientos poco eficaces.

*Por supuesto las manecillas son simbólicas también, pues representan unos datos de otra naturaleza, pero el aprendizaje de su lectura es claramente visual y resulta en la construcción de una consistente imagen mental que prácticamente todas las personas compartimos (como la imagen del dedo ante la boca para solicitar silencio, nuestra respuesta  de callarnos es más rápida cuando nos hacen este gesto que si nos lo solicitan con palabras que tardamos unos segundos en procesar).

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    2 Comentarios


  • Roberto dice...

    Todos estas insteresantísimas entradas sobre las imagenes y su procesamiento por parte de los perros me recuerdan a la famosa novela de George Orwell: 1984.

    En ella, el estado totalitario dedica numerosos esfuerzos a cambiar el idioma o las herramientas del lenguaje de sus ciudadanos. De esta forma, crea la nueva lengua o “neolengua” en la que, gracias a la eliminación de conceptos, expresiones y figuras lingüisticas, pretende la limitación del pensamiento, es decir, anular el “libre pensamiento”.

    Al hacer menos rico el lneguaje, el cerebro es incapaz de realizar ciertos razonamientos o desarrollar cierta lógica fuera de la “norma” impuesta por el estado totalitario.

    Interesantes entradas Carlos Alfonso, muy buen blog. Te felicito por ello y te animo a seguir escribiendo, ya que es uno de los de mayor calidad de cuantos he encontrado.

  • Carlos Alfonso dice...

    Hola Roberto,
    Gracias por el comentario, aunque creo que esta entrada debería retocarse porque leída en conjunto con la primera puede mover a error entre recepción y procesado de la información. Mi idea es hacer un post que lo explique detalladamente.
    Es bien cierto que el lenguaje determina nuestra interpretación de la realidad, en alemán existe una palabra que significa alegría vergonzosa (lo vi en los Simpson), en euskera existe una palabra para referirse al espacio vacio en una roca que era referencial para Chillida y que no tiene equivalente en castellano.
    Creo que es muy importante conocer la forma de recepción y procesado de la información por parte de los perros, pues buena parte de nuestros fallos y limitaciones (¡¡y frustraciones!!) al adiestrar vienen de no conocer estos mecanismos.
    Por cierto, viendo tu correo me siento inclinado a preguntarte cómo funciona exactamente un condensador de Fluzo.
    Un saludo.

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